La
confianza es el estado que permite tener expectativas positivas sobre el
comportamiento de otros, sustentadas en la razón y en el sentimiento de
seguridad. Es la esperanza firme que tiene el cliente en la empresa
proveedora y sus productos, basada en la imagen, la opinión y la razón.
La confianza se gana con el tiempo, después de ofrecer credibilidad y
transmitir seguridad.
El
nivel de confianza para realizar la primera compra depende de la
importancia del producto o el servicio para el comprador, el precio y la
vida útil del producto. Si el producto
o el servicio tiene relativamente poca importancia para el cliente, el
nivel de confianza para comprar por primera vez será bajo. Si el
producto o el servicio tiene un precio elevado, será necesario tener un
nivel de confianza alto. Igualmente, si la vida útil del producto es
grande, será necesario un nivel de confianza alto.
Con
ciertos productos o servicios será necesario varias compras e
interacciones con el cliente con el cliente para ganarse su confianza.
Sin embargo, con otros productos o servicios que sean importantes para
el comprador, su precio de venta sea elevado o su vida útil sea larga,
será necesario ganarse la confianza del cliente para vendérselos.
La
confianza se gana en cada contacto con el cliente a lo largo del tiempo.
Sin embargo, sólo una equivocación puede hacer que la perdamos en un
momento.
La
confianza es uno de los pilares básicos de la fidelización. Sin
confianza no hay fidelidad. Sin confianza puede haber repetición en las
compras, pero no la certeza que el cliente nos volverá a comprar.
Los
elementos que permiten ganarnos la confianza del cliente son:
1.
La credibilidad es el
elemento principal para inspirar confianza. La credibilidad se
demuestra:
- Aportando información verificable, relevante y fidedigna.
- Probando que el producto o servicio cumple las expectativas del
cliente.
- Aportando experiencia en el mercado.
- Evitando los errores.
- Ofreciendo oportunidades para la comunicación del cliente con
nosotros.
- Siendo específico y breve.
2.
La imagen de nuestra empresa y de nuestras marcas que se encuentra en el
cerebro del cliente. Dicha imagen se conforma de percepciones subjetivas
fruto de las características del producto, la publicidad, el boca oreja
de otros consumidores y experiencias pasadas.
3.
La fiabilidad de nuestros productos o servicios. A medida que el usuario
utiliza nuestros productos o servicios y comprueba que éstos cumplen
sus expectativas, nos vamos ganando la confianza del cliente. Si el
cliente aún no ha usado
nuestros productos o servicios, las recomendaciones positivas de otros
compradores, así como las demostraciones del producto contribuyen a que
corrobore la fiabilidad de éste.
4.
La seguridad que transmitimos en cada contacto con el cliente. Las
variables que contribuyen a transmitir seguridad son: la autoconfianza,
el conocimiento del mercado y las habilidades
comunicativas.
5.
Comportándonos honestamente en todos los contactos con el cliente. Para
ello, es imperativo no mentir, decir siempre la verdad, expresar sólo
aquello que los demás creerán, cumplir todas las promesas, evitar la
letra pequeña en los contratos y comunicar las condiciones relevantes
de la negociación.
6.
Interesándonos en todo momento por el cliente. A
las personas les gusta que se preocupen por ellas. Debemos hacer sentir
al cliente que es importante para nosotros, único y diferente de los
demás.
7.
Buscando constantemente el beneficio mutuo, trasmitiendo al cliente que
pretendemos desarrollar una relación de socios, en la cual ganamos los
dos.
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